El príncipe Harry volvió a abrir su corazón en una reciente entrevista con GQ, donde abordó uno de los temas que más interés generan en la actualidad: la salud de su padre, el rey Carlos III, quien anunció su diagnóstico de cáncer en 2024. Durante la conversación, realizada durante una visita a Nueva York, el duque de Sussex fue consultado sobre el estado actual del monarca.
“Sí, está mejorando”, afirmó Harry al referirse a la evolución de la salud del rey. Sin embargo, el príncipe fue más allá y compartió una profunda reflexión sobre la pérdida de sus seres queridos, una experiencia que marcó su vida desde temprana edad tras la muerte de su madre, la princesa Diana, en 1997.
El miedo a perder a un segundo padre
El príncipe Harry explicó que existe una gran diferencia emocional entre perder a un padre y quedarse sin ambos. “Hay una gran diferencia entre perder un padre y perder dos”, comentó. “Tengo amigos que perdieron a ambos y dicen que se sienten huérfanos incluso con 40 o 50 años”.
La reflexión llevó al príncipe a recordar uno de los mayores arrepentimientos de su vida: la última llamada telefónica que tuvo con la princesa Diana antes de su trágico accidente en París. “Si hubiera sabido que era la última conversación con ella, todo habría sido diferente”, confesó.
El príncipe Harry aseguró que convertirse en padre de Archie y Lilibet le ayudó a procesar parte de la culpa que cargó durante años por aquel último intercambio con su madre. Según explicó, antes de tener hijos esa sensación era extremadamente pesada, pero con el paso del tiempo logró comprender mejor las circunstancias que rodearon aquel momento.




















