En un giro inesperado donde la ciencia y el K-pop convergen, un grupo de investigadores ha descubierto un insecto fosilizado de aproximadamente 100 millones de años en Myanmar y ha decidido nombrarlo en honor a Stray Kids, uno de los grupos más influyentes de la música global actual.
El fósil fue hallado en ámbar en la región de Kachin, un área conocida por preservar ecosistemas del período Cretácico. Lo que llamó la atención de los científicos fue una característica extremadamente rara: unas estructuras en forma de pinza en sus patas delanteras, similares a las de cangrejos, algo poco común en insectos.

El estudio, liderado por expertos de la Universidad Ludwig Maximilian de Múnich, utilizó tecnología avanzada como microtomografía computarizada para analizar la anatomía del espécimen en 3D. Tras comparar más de 2,000 estructuras similares en distintas especies, los investigadores confirmaron que este caso representa una evolución independiente única dentro del reino animal.
Cuando el K-pop trasciende la cultura y entra en la historia natural
El nombre científico asignado al insecto, Carcinonepa libererrantes, incluye un guiño directo a Stray Kids. Según explicó la zoologa Carolin Haug, la postura de las pinzas del insecto recuerda a uno de los movimientos característicos del grupo, lo que motivó la elección del nombre. Y es que también el nombre «libererrantes» es una latinización del nombre de la agrupación de JYP Entertainment.
Además, se reveló que uno de los autores del estudio es fan del grupo, lo que añade un elemento cultural a la decisión científica. Este hecho demuestra cómo el impacto del K-pop ha trascendido el entretenimiento para influir incluso en disciplinas académicas. El insecto probablemente utilizaba estas pinzas para capturar presas, y su morfología lo vincula con especies actuales conocidas como “toad bugs”, depredadores terrestres adaptados.
Este descubrimiento no solo aporta información clave sobre la evolución de los insectos, sino que también refleja el alcance global de Stray Kids, cuyo nombre ahora queda inmortalizado en la historia científica del planeta.

