El 28 de enero, la rapera originaria de Trinidad y Tobago, Nicki Minaj, compartió una publicación en sus redes sociales que ha dejado a más de uno completamente anonadado, y es que la artista decidió presumir su nueva ‘Gold Card‘, una clase de elite migratoria que otorga la residencia en los Estados Unidos a cambio de una millonaria suma de dinero.

Como era de esperar, la ola de críticas no tardó en recaer sobre la intérprete de ‘Anaconda’, ya que el hecho ocurrió en medio de las grandes protestas y la grave situación migratoria que está viviendo el país norteamericano con las inhumanas metodologías de la administración de Donald Trump y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE).

El radical giro político de Nicki Minaj

El actual boicot contra Nicki Minaj no es reciente; de hecho, viene desde hace ya varios meses atrás, cuando apareció como invitada sorpresa en el evento AmericaFest de Turning Point USA, en donde junto a Erika Kirk, confesó públicamente su admiración por Donald Trump y el vicepresidente JD Vance, declaraciones que crearon polémica e indignación luego de que la cantante criticara duramente las políticas migratorias de Trump en el año 2018.