La reconocida actriz británica Emilia Clarke ganó el estrellato mundial tras su participación en la aclamada serie 'Game of Thrones'. Allí, la estrella conquistó a millones de fanáticos de todo el mundo, pero lo que quizás ellos no sabían, era que la intérprete atravesó por varios problemas de salud que colocaron en peligro su continuidad en la historia.
Daenerys Targaryen, el personaje de Emilia Clarke en Game of Thrones, le permitió establecer su nombre dentro de la exigente industria del entretenimiento. El éxito de la serie fue gigantesco, al punto de que aún hoy en día se sigue hablando de ella.
"No tenía temor de fallecer. ¡Tenía temor de que me despidieran! Tome la decisión de que eso no era algo que me fuera a definir como profesional , nunca cedí ante ningún sentimiento de '¿Por qué yo? Esto apesta'. Estaba como: 'tengo que volver a hacerlo'", afirmó la actriz.
Tras filmar la primera temporada de los juegos de los tronos, Emilia Clarke sufrió una hemorragia cerebral durante un entrenamiento, lo que la llevó a ser hospitalizada de inmediato. Pero 2 años más tarde, tuvo otra y una operación rutinaria salió mal, lo que complicó aún más su estado de salud.
Y es que después de eso, padeció afasia, un trastorno que afecta la comprensión y el habla de las personas. Para Emilia, esta enfermedad comprometía directamente su carrera, razón por la que se sintió severamente preocupada de lo que podría pasar con su papel de Daenerys Targaryen en Game of Thrones. Sin embargo, ella no se rindió y logró culminar todas y cada una de las 8 temporadas.

